Ya tenía ganas de leer otra vez a Cosío Villegas, con todo y su chilanguez.
El libro: El estilo personal de gobernar es un análisis de la labor del presidente Luis Echeverría Alvarez al cumplir la mitad de su sexenio en 1973. Siempre se agradece un análisis político de alguien que le sabe. Hoy toma importancia por estar pasando los primeros tres años de un presidente que en mucho se parecen. Aquí algunos apuntes:

«El milagro mexicano, o sea el período de estabilidad política que se inicia, respectivamente, en 1929 y 1946 … los milagros solo se dan por milagro, y después, porque aparecen y se esfuman calladamente».
«… impresionó favorablemente que no heredara de su antecesor ningún miembro de su gabinete».
Lopez sí hereda.
«… que la suma enorme de poder que estos adquieren en cuanto reposan en la silla presidencial es capaz de volver al revés a un hombre transformándolo en otro diametralmente opuesto».
Esto se lo habían dicho Zapata y Villa, ahora lo dice el autor para sostener que en un sexenio tenemos a dos presidentes, uno los primeros tres años y otro los últimos tres.
«El presidente de la corte … asegura que <aun cuando por disposición constitucional los poderes son tres, el gobierno es uno>».

«… el diez por ciento de las familias privilegiadas se llevan el cincuenta por ciento de ese ingreso, mientras que el cincuenta por ciento de las «otras» familias apenas alcanzan el catorce. … la reveló estudiantil de 1968 les dio un estado publico espectacular. … en ese clima de apetito y miedo al cambio surgió la candidatura presidencial de Luis Echeverría».
«Desde muy temprano declara: <… no dejemos pasar una semana antes de volver a la provincia. Es allí donde las ideas mexicanas siguen en pie, en forma permanente, …».
Sigamos leyendo, sigamos analizando a nuestros gobernantes, sigamos aprendiendo.
