Debo de tener mi mente y mi espíritu conforme con lo que es, no inquieto por lo que debió ser.
Realista, muy distinto a conformista. Acepto la realidad porque estoy seguro que me la gane. Viviendo la vida, cada día, agradecido y con intensidad.
Cada día es un tesoro, un abrazo y cuando lo puedo manejar es como una gran comida, alimento para mi espíritu.
