Hace apenas 500 años, en lo que ahora es Monterrey, se vivía en grupos, liderados por un cacique, si este no obraba acorde con el grupo lo cambiaban.
No existía el matrimonio, se desarrollaban en un marcado territorio que defendían contra otros grupos, y que les daba el sustento.
Muy parecido a lo que, muchos años atrás, en la antigua Europa se les llamaban clanes.
Conforme fuimos siendo más y hubo la necesidad de interactuar con otros grupos, esta forma de organizarnos quedo obsoleta.
