Una cosa es ser entusiasta y otra es generar entusiasmo. El líder requiere poder hacer las dos. Si me levanto de buen humor, hago ejercicio, ofrezco el día y tomo un sano desayuno, es factible lograr que mi familia y amigos hagan lo mismo. Los voy a entusiasmar más por mis resultados y mi entusiasmo. Pero tengo que saber entusiasmar.
De Séneca: «Las palabras convencen, el ejemplo arrastra». Si queremos formar un equipo, tenemos que ser parte del equipo.
