El miércoles 30 de septiembre en el marco del 4º Congreso Internacional de Educación, organizado por el Consejo Nacional de Centros de Actualización del Magisterio, que se llevó a cabo en Acapulco Guerrero, con la presencia de los Centros de Actualización del Magisterio de todo el país, presentamos el libro: «80 años del Centro de Actualización del Magisterio Monterrey, CAMM».
Un día antes, después de la inauguración del Congreso, nos dio una platica la Doctora Rosalía Arteaga Serrano, expresidente de Ecuador y exministro de Educación de su país.
… ustedes pueden enseñar valores en cualquier asignatura. No es lo mismo poner un problema matemático: Juanito tenía 5 manzanos y le roban 3, ¿Cuántas le quedan? A que poner: Juanito tenía 5 manzanas y reparte 3 a los niños pobres, ¿Cuántas le quedan?
… como Ministro de Educación, nos planteábamos el dilema: ¿Qué debe de saber un niño que sale de secundaria?
Lectoescritura comprensiva en su lengua
Matemáticas
Desarrollo de pensamiento creativo
Valores y actitudes
… la materia prima más importante de un pueblo, es el talento de sus ciudadanos.

Ya en la presentación del libro, junto a los maestros Fernando Iturribarria y Cuauhtémoc Rivera, hablamos de la historia del CAMM, de lo difícil que fue documentar la información, del deber de cada institución por preservar su historia, de la ayuda que recibimos de maestros.
El abuelo del CAM, el Instituto Federal de Capacitación del Magisterio, que inició hace 81 años, nace a partir de una carencia educativa, a lo largo de los años ha sabido adaptarse, no sin dificultades, para seguir siendo una institución al servicio del magisterio para formar, mejorar, profesionalizar y actualizar a maestros en servicio, maestros que ya tienen experiencia en las aulas. En palabras del maestro Cuauhtémoc: “Los Maestros se forman en el aula, como los doctores se forman en el hospital”. Y los CAMs están para darles herramientas para cumplir la más importante de sus funciones: lograr que los alumnos adquieran lo que deben de saber para graduarse.

Muchas gracias a los maestros Fernando Iturribarria, Octavio Garza y Cuauhtémoc Rivera, y a todos los que contribuyeron para poder hacer realidad este libro. Que sea como nos lo pidió los maestros Ismael Vidales, Juan Francisco Pérez Ontiveros y Francisco Martínez Calderón, uno referentes de la historia de la educación.
