El olor de una cebolla acitronandose en el sartén, no necesito verla, hace que se abran mis sentidos. Me indica que ya pronto estará el desayuno y me preparo a lo que siento que va a venir.
Te invito a hacer un ejercicio: De cuando en cuando, caminar por tu casa con los ojos cerrados. Conforme lo practiques, cada vez más claros, van a ir apareciendo los muebles y las paredes, mientras avanzas. ¿Qué otro ejercicio se te ocurre para mejorar tus sentidos?
Los sentidos se van desarrollando.
